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BANDERAS A MEDIA ASTA

Anselmo termina de masticar el último trozo de su bocadillo y me mira por encima del hombro, atento al calendario colgado en la pared de atrás.— ¿Cuánto falta para que publiques la novela, chaval? En primavera, le digo. Exactamente la misma respuesta que vengo dándole cada vez que nos vemos. Y es que desde que […]

piropo

DESTERRANDO PIROPOS

Señora mía: Por aquello de no dejarme llevar por la información fabricada para el consumo rápido, tan propia de estos tiempos, tengo la mala costumbre de leer a fondo las noticias. Sus declaraciones no han sido una excepción –no todos los días uno tiene acceso al sentir de la Presidenta del Observatorio contra la Violencia […]

peor-que-el-olvido

TE JURO QUE NO LO PARECE

Te juro que no lo parece. Tienes el mismo rostro, idénticos gestos. La misma sonrisa desenfadada que siempre me hizo pensar que ninguna desgracia o reproche podían afectarte. Esa que, cuando brota, te hace arrugar los ojillos azules hasta quedar sepultados por un instante en tus párpados sobrecargados de años. Pero es solo eso, un […]

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“ESTA ES MI LUCHA, PUTA”

Lo siento, pero no tengo el día para clases particulares. Aunque daría igual: no aprendes. Pese a las detenciones, a las condenas y a la cagalera superlativa que te acomete cuando, tras los golpes en la puerta, atisbas por la mirilla a unos tipos muy serios con cara de pocas tonterías que te explican a […]

DuquedeLermaRubens

QUÉ POCO HEMOS CAMBIADO

Francisco de Sandoval y Rojas era un tipo bastante insignificante. Poca cosa, para entendernos. Último eslabón de una familia de rancio abolengo endeudada hasta las cejas. Siendo un mozalbete conoció a otro joven de carácter tímido y retraído, solo que con la particularidad de que era hijo de Felipe II. Ya saben, el del imperio […]

MEROS INDICIOS: CUANDO LAS HOJAS DEL CALENDARIO CAEN

Sabía que las hojas del calendario acabarían cayendo. Como suelen hacerlo las cosas que duelen. Despacio, sibilinamente, casi regodeándose en el dolor difuso e incomprensible que van dejando las ausencias. Sin más ruido que el quejido de un corazón que siente perder un pedazo a cada despedida. Pedazo que, al pudrirse, al menos abonará el […]